Convocados por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Toledo en Escalona (AACSTE) acudimos el sábado 16 de enero, festividad de San Antón, a las 9,00 de la mañana, un grupo de 14 personas de Cadalso, a Cenicientos, desde donde partía la marcha a la Peña Buvera.
En la calle que enlaza con el antiguo camino Real que llevaba desde Cenicientos a Cadalso nos juntamos unas 47 o 48 personas, que junto con las cuatro personas que se unieron una vez iniciada la marcha, formábamos un grupo de 51 o 52 personas.
La mañana estaba clara pero muy fría, había helado la noche anterior, y el viento, que apenas era perceptible en Cadalso se hacía cada vez más fuerte en Cenicientos.
Salimos por el mencionado camino y vemos agua en los charcos y también hielo.
Las lluvias de los últimos días han dado un respiro a las fuentes y vuelven a manar como es normal en estas fechas.
Se ha decidido subir por el carril que sale junto al deposito de agua y las antenas de telefonía y buscamos un claro para las correspondientes fotos de grupo que hacemos generalmente al inicio de la marcha.
Tras las correspondientes fotos arrancamos camino arriba, unos con más "fuelle", otros regulando mejor y alguno, que ha abandonado temporalmente el entrenamiento, llega a pasar ciertas dificultades, aunque todos llegaremos a la parte alta de la peña.
Este carril permite contemplar bellas vistas, tanto de la Peña de Cenicientos como del propio pueblo, al tiempo que permite pasear por una vegetación puramente mediterránea: pinos, enebros, encinas y jaras; para pasar luego a un bosque de tipo oceánico, con castaños, cerezos y helechos.
Algunos aprovechamos la marcha para conocer otros caminos que en teoría también terminan al pie de la peña. Nos perdemos pero merece la pena y además tenemos tiempo para unirnos al grupo.
Al terminar el carril y antes de iniciar el ascenso por el sendero, procuramos concentrarnos la mayor parte de participantes, aunque algunos han quedado rezagados y se nos unirán más tarde.
Ya en este sendero podemos ver placas de hielo y carámbanos que gotean de algunas rocas. El carámbano de hielo se forma como las estalactitas de las cuevas, pero no como un proceso de acumulación de caliza disuelta, sino por congelación sucesiva de las gotas que discurren por él. En nuestra geografía recibe numerosos nombres, en Cadalso son conocidos como "caramelos", en otros lugares los llaman cristalinas o cuchillos de hielo.

Las vistas desde lo alto de la peña son extraordinarias, por un lado Gredos y los primeros pueblos del valle del Tiétar: Sotillo, La Adrada y Piedralaves. (Santa María queda oculta).
Por otro lado Madrid, las cuatro torres, la sierra de guadarrama y más cerca Cadalso y la Peña Muñana.
Protegiéndonos tras las rocas del frío viento, tratamos de reponer fuerzas, templar los cuerpos con algunos tragos de vino y tras hacernos las correspondientes fotos de nuestro logro, iniciar el tortuoso descenso.
La vegetación nos protege ahora del viento, el frío intenso que no notamos en la subida, probablemente por el esfuerzo, va calando en algunos de nosotros y aceleramos el paso para llegar pronto a Cenicientos.
Tras tomar algunas bebidas y sus correspondientes tapas en el bar Los Caños nos despedimos hasta la próxima.
Fotos: Raquel Moreno, Richard Pickers y Javier Perals.
Texto: Javier Perals.