ERAS DEL ROBELLANO Y CASCADAS DE CASILLAS

ERAS DEL ROBELLANO Y CASCADAS DE CASILLAS
REINICIAMOS LAS ACTIVIDADES EN ESTE AÑO 2019 CON UN APETECIBLE RECORRIDO POR LAS CASCADAS DE LAS ERAS DEL ROBELLANO. QUEDAMOS A LAS 10 EN LA COOPERATIVA CRISTO DEL HUMILLADERO PARA DISTRIBUIRNOS EN COCHES EL SÁBADO 19 DE ENERO. IMPRESCINDIBLE INSCRIPCIÓN POR CUESTIONES ORGANIZATIVAS Y DE SEGURIDAD. DIFICULTAD MEDIA ALTA.

MAPA FOLLETO

MAPA FOLLETO
MAPA DEL CAMINO DEL SURESTE A SU PASO POR LA PROVINCIA DE MADRID, DESDE ESCALONA A CADALSO Y DE CADALSO HASTA CEBREROS, CON FOTOS DE LUGARES SINGULARES DE TODAS LAS POBLACIONES.

INFORMACIÓN FOLLETO

INFORMACIÓN FOLLETO
CARA DE INFORMACIÓN DEL MAPA DE LAS ETAPAS DEL CAMINO DEL SURESTE A SU PASO POR LA PROVINCIA DE MADRID ENTRE ESCALONA (TOLEDO) Y CEBREROS (ÁVILA) CON INFORMACIÓN DE LOS RECURSOS EN LOS DISTINTOS MUNICIPIOS. ESTE FOLLETO HA SIDO EDITADO POR LA ASOCIACIÓN DE AMIGOS DEL CAMINO DE SANTIAGO EN CADALSO DE LOS VIDRIOS CON EL PATROCINIO DE LA CONSEJERÍA DE TURISMO DE LA COMUNIDAD DE MADRID. AGRADECEMOS AL AYUNTAMIENTO DE CADALSO SU COLABORACIÓN.

sábado, 16 de mayo de 2015

VIAJE A CIUDAD RODRIGO, SIEGA VERDE, PUERTO SEGURO (Primera parte)

VIAJE A CIUDAD RODRIGO, SIEGA VERDE, PUERTO SEGURO, ALMEIDA Y CASTELO RODRIGO
     El sábado 9 de mayo, a las ocho de la mañana, iniciábamos nuestro viaje. Éramos tan solo 17 personas, que nos fuimos congregando en torno a un moderno autobús de cuarenta plazas de la empresa El Gato, que disponía de plataforma de acceso para sillas de ruedas.

     El conductor se llama Gregorio y es vecino de Cadalso de los Vidrios, y por lo que pude comprobar nos conocía a todos.

     El día había amanecido despejado y parecía que íbamos a pasar calor, salvo una fresca brisa que se hacía agradable a aquella hora de la mañana.
     Salimos puntualmente y la noche anterior pude preparar parcialmente unas hojas de información sobre el trayecto, así que tomé el micrófono y ya casi no lo solté en todo el viaje.


     Este viaje lo hago, en mi furgoneta, varias veces al año, y me hacía ilusión compartirlo con amigos de Cadalso, algunos muy interesados en conocer el museo de Puerto Seguro.


     Camino de Ávila contaba algunas cosas sobre los lugares que quedaban cerca de nuestro recorrido y que forman parte del Camino de Santiago Levante-Sureste. Bordeamos Ávila y tomamos la autovía que la une con Salamanca.
      Justo al entrar en la provincia, en el primer pueblo importante que es Peñaranda de Bracamonte, del que conté el terrible suceso ocurrido en julio de 1939, una vez concluída la guerra, que originó el paso de un tren militar cargado de amonal junto al polvorín existente en la misma estación y que provocó una serie de explosiones que ocasionaron más de cien muertos, 1.500 heridos y más de mil edificios destruidos; justo aquí, se me acabó lo que había estado preparando la noche anterior.

     Aún así varias personas me dijeron que el viaje se les había hecho ameno y corto hasta llegar a Salamanca, donde hicimos una parada técnica de media hora en el restaurante Don Carlos. Mari Cruz recordó que pararon en ese mismo sitio cuando la escuela de adultos viajó a la exposición “Las edades del hombre” instalada hace ocho años en Ciudad Rodrigo.
      Al llegar a Ciudad Rodrigo, sin detenernos, continuamos viaje al yacimiento arqueológico de Siega Verde, junto al río Águeda, y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2012, donde nos estaban esperando.

     Antes de visitar el aula vimos un documental de unos diez minutos en la que supuestamente hablan uno de los autores de aquellos grabados del paleolítico con una mujer que promociona turísticamente la zona. En él se expone una curiosa teoría del por qué se hacían aquellos grabados y por qué todos los encontrados están orientados al este.
      Un arqueólogo nos explicó el aula, los gráficos y lo que allí se exponía con la intención de orientarnos en la localización e identificación de los animales y signos representados.

     Después bajamos al yacimiento, donde se ha tratado de minimizar al máximo el impacto ambiental de vallas, cierres, señalización y sendero empedrado. Lástima que este último no sea lo suficientemente amplio y liso que permita el acceso con silla de ruedas. Aún así, Felipe no se dejó achantar y con las muletas también realizó el recorrido; y le supo a poco porque preguntaba si ya no había más.
      Nos explicaron como reconocían los animales representados, como verlos mejor jugando con efectos de luz a través de reflejarla; nos contaron que realizan visitas nocturnas pues pueden verse mejor los grabados según la posición de la luz, y cómo realizaban los grabados siguiendo distintas técnicas, principalmente la percusión de cuarzos o cantos rodados.
 
     Nos hicieron unas fotos a todo el grupo, allí, al pie del Puente de Siega Verde, en pleno yacimiento y al acabar esta visita pasadas las dos de la tarde nos dirigimos a Puerto Seguro donde nos esperaban a comer.

      Gracias a la gentileza de algunos vecinos y sobre todo de Agustina, que preparó una rica ensalada y un guiso de cordero muy ponderado por los comensales, compartimos aquella comida en el patio del propio museo de Puerto Seguro.

      Tras recoger todo, que nadie se arrugó ni se escaqueó, hicimos una visita guiada por las distintas dependencias del museo: el tenao, el corral, la cuadra reconvertida parcialmente en taller, el portal, el dormitorio, la sala dedicada a oficios, matanza y escuela; y por último la cocina.    





     Debido al entusiasmo que pongo cuando lo enseño y a que algunos preguntaban cosas sobre los objetos expuestos, la visita duró más de lo previsto y se nos hizo tarde para ver las Arribes y los paisajes desde el Torreón. Lo lamento mucho porque son magníficos. Otra vez será. Al menos pudimos visitar la iglesia.



     Con la intención de llegar a Ciudad Rodrigo con luz para hacer una visita guiada tampoco fuimos al fuerte de la Concepción, en Aldea del Obispo, y volvimos directamente a la ciudad.


     Ocupamos nuestras habitaciones en el Hotel Conde Rodrigo I y tras refrescarnos o tomar alguna cosilla hicimos un recorrido por Ciudad Rodrigo siguiendo un plano turístico y con algunas explicaciones, pocas y mal documentadas, de Javier.
      Cuando íbamos por la mitad del recorrido y pasamos cerca de la plaza decidimos suspender la visita y dejar tiempo libre para moverse o para cenar. Quedamos en ver la catedral por la mañana, tras el desayuno, pero antes de salir para Almeida y Castelo Rodrigo.



     Pero esto os lo contaré en otra entrada, que no nos vamos a pegar un atracón de texto y de fotos.
 


Fotos:  Richard Pickers y Javier Perals
Texto:  Javier Perals


miércoles, 6 de mayo de 2015

ALMEIDA Y CASTELO RODRIGO

ALMEIDA Y CASTELO RODRIGO.

     Para terminar con las entradas previas a nuestro viaje a Ciudad Rodrigo, Siega Verde, Puerto Seguro y las localidades portuguesas de Almeida y Castelo Rodrigo, nos referimos ahora a estas dos últimas localidades.


     Almeida es una pequeña localidad portuguesa que ya en sus orígenes estaba amurallada en torno a un castillo. En los siglos XVI y XVII se construyeron nuevas murallas siguiendo el modelo estrellado de baluartes y revellines.

     Está situada cerca de la frontera hispano-lusa y en el lado español se construyó en el siglo XVII el Fuerte de la Concepción, junto a la localidad de Aldea del Obispo.

     El sistema de murallas con forma de estrella de seis puntas, con seis baluartes y seis revellines; y el modelo de entradas, situadas todas en curva, para evitar la entrada de proyectiles, hacían estas fortificaciones casi inexpugnables y la única vía de conquista era el asedio prolongado.


     En su interior restos del castillo, la Cámara municipal (nuestro ayuntamiento), el Palacio de Justicia, la plaza del mercado, un museo en el baluarte de San Juan de Dios e incluso el hipódromo aprovechando parte de los restos del antiguo castillo.


    Sus estrechas calles le confieren un ambiente cercano y familiar.

     Desde aquí marcharemos a Castelo Rodrigo, otra pequeña población situada sobre un cerro y amurallada también.



     Conserva la mayor parte de su muralla y varias de sus puertas. El castillo. en la parte más alta del cerro fue destruido por los propios portugueses en represalia a que su dueño y señor, en el conflicto que mantuvieron las coronas portuguesa y española, se puso del lado español.


     Esta localidad fue restaurada hace años empedrando todas las calles de modo que bajo las losas centrales van todas las conducciones: agua, alcantarillado, electricidad, ..., de forma que no son necesarias obras ante averías o nuevas instalaciones, basta con ir levantando las losas y volverlas a colocar.


     Desde la muralla norte podemos ver la industrial y próspera Figueira de Castelo Rodrigo y más hacia la derecha el Monasterio de Santa María de Aguiar, que durante mucho tiempo perteneció a la corona de Castilla.


     Como edificios y construcciones cabe destacar el palacio o castillo de Cristobal Moura, la torre del reloj, la cisterna y la picota del siglo XVI.



     Personalmente me gusta la tranquilidad de sus calles, la sencillez de sus casas, las ventanas con cristales separados casi siempre por varillas verdes, blancas o granates y ese aire casi medieval que se respira sin cables ni letreros comerciales.

     Sinceramente deseo que a los que vais al viaje lo paséis bien y disfrutéis. Y a los que no podáis ir esta vez que toméis nota y que vayáis cuando os sea posible, por mi parte, si puedo, os acompañaré.
Vista desde el alto de La Marofa, a la izquierda Figueira de Castelo Rodrigo, a la derecha sobre el cerro Castelo Rodrigo.

Javier Perals.